Literatos Del Sur

https://literatosdelsur.wordpress.com/

MI AVE TURPIAL | PAMELA JANET RODRIGUEZ | PERÚ

poeta inca

Tu mi Ave turpial

Tu mi Ave turpial que vuelas al
espacio infinito
Me das de comer del fruto prohibido de tu pico
te acicalas en mi vida sin desfallecer
con inquietos latidos,
al recorrer la celda, de tus ojos chinitos
por los que camino una y otra vez
Tu mi hermoso vuelo, mi anhelo,
Mi sueño, mi hermoso sueño,
me has montado en tus alas
con feliz entrega y alegría en mi vida,
envuelta en esperanza.
Me abasteces de cobijo en tu nido
y un mirar de fresco cielo azul al amanecer
Te vi un día que no esperaba,
Volviste, me viste y volaste,
Eres libre, como siempre…
…Como antes…
Un día vi en mi ventana,
Un par de ojos colgados, sol radiante
que engalanan
Miraban con tanto amor,
Que ahora me acompañan…
Mi amarillo-negro-blanco,
Mis sueños en el cielo… tu cielo…
Mis miradas en tus pupilas altas acostumbradas,

Ver la entrada original 73 palabras más

AMÉ SU CUERPO ENTONCES | Otto Raúl Gonzales | GUATEMALA

otto_raul2

Amé su cuerpo entonces y su alma.

Su piel fue para mí la tierra firme;
la soñé como un sexto continente
no registrado en mapas todavía.

Soñé con la bahía de su boca.

Su pelo era una selva virgen
que abría su misterio mineral y oscuro.
Soñé con las ciudades de sus pechos.

Los ríos de las venas que afloran en su piel
eran rutas abiertas
a la navegación y al gozo.

Se podía viajar en su mirada.

En las blancas llanuras de sus manos
yo cultivé el maíz y buenas relaciones.

Después no pude estar sino en su cercanía.

OTTO RAÚL GONZÁLEZ | Guatemala

GUATEMALA ©OTTO RAÚL GONZÁLEZ

VIII Encuentro de Escritores y otras artes “Junín es arte”

TIERRA DE POETAS

VIII-Encuentro-de-Escritores-y-otras-artes-“Junin-es-arte”-210x300

El VIII Encuentro Internacional de Escritores y otras artes “JUNÍN ES ARTE”, se realizará el sábado 28 de SEPTIEMBRE de 2013 en la ciudad de Junín, pcia. de Buenos Aires, donde han confirmado su presencia artistas de varias provincias de Argentina, Chile, Uruguay, etc.

 

VIII Encuentro de Escritores y otras artes “Junín es arte”El Instituto Cultural Latinoamericano y Editorial Aries desde su nacimiento en al año 2000 ha trabajado ininterrumpidamente en pos de la cultura, en las distintas expresiones del arte: teatro, títeres, cortometrajes, y ha realizado numerosos concursos literarios e intercambios culturales.

El Encuentro “JUNÍN ES ARTE” contará con un stand especial para los escritores (donde pueden exponer y vender sus libros, revistas o folletos). También habrá stand para exponer las demás ramas del Arte, como fotografía, pintura y además existirán espacios especiales para Teatro, Teatro Leído y Grupo coral, vocal, Danza, Música, etc.

Cada participante del Encuentro…

Ver la entrada original 340 palabras más

NUESTRA AMÉRICA ES VASTA E INTRINCADA POR PABLO NERUDA

Por Pablo Neruda

 

Entre los invasores de Méjico -oscuros aldeanos, braceros del campo, forzados, aventureros y fugitivos- había un joven soldado llamado Bernal Díaz del Castillo, el cual escribió sus memorias en edad ya bastante avanzada, cincuenta años más tarde, siendo consejero municipal en la América central. He visto, he tenido en mis manos y he leído el enorme manuscrito, asegurado con una cadena a una mesa, al alcance de todos, en el municipio de Guatemala. Es curioso ver encadenado ese gran libro, escrito con una caligrafía clara y esmerada, quizá por alguno de aquellos copistas que abundaban en España, dictado posiblemente por el viejo soldado, desde su sillón o desde el fondo de la cama, pero, desde luego, desde el fondo, de la increíble verdad. Bernal, a pesar de su edad, tenía una memoria que podía facilitarnos los nombres de los caballos y de las yeguas y de cada uno de los hombres, que siguieron a Hernán Cortés.

Cuando, en mi adolescencia provinciana, leí las empresas y hazañas de los hombres y de los dioses de la Odisea, o cuando, más tarde, penetré en los laberintos oníricos y eróticos de las Mil y una Noches, pensé que a nadie le correspondería ni podría corresponderle la extraña aventura de una incursión en tales reinos prodigiosos. Me equivoqué. Porque a aquel soldado desconocido le cupo esta aventura: la de darse de manos a boca con una estrella ignorada, llegar de repente a un planeta apenas descubierto, poblado de dioses vivientes, de música infernal, con vestidos de oro. A ese hombre le correspondió dejar las huellas de su paso.

Aunque discutible, lo cierto es que aquel esplendor fue aniquilado por la sangre y las sombras. Hombres y vestiduras, templos y construcciones, dioses y reyes, todo fue devorado, destruido y sepultado. La Conquista fue un gran incendio. Los conquistadores de todos los tiempos y todas las latitudes reciben un mundo vasto y resonante, dejan un planeta cubierto de cenizas. Siempre ha sido así. Nosotros los americanos, descendientes de aquellas vidas y de aquella destrucción, hemos tenido que excavar, para buscar debajo de las cenizas imperiales las gemas deslumbradoras y los colosales fragmentos de los dioses perdidos. O también hemos tenido que mirar a las alturas: a veces una torre de los antiguos tiempos, venciendo el miserable paso de los siglos, eleva su orgullo sobre el continente. Porque yo distingo el arte subterráneo y el arte de los espacios abiertos de los antiguos americanos. Y ésta es mi propia manera de conocerlos y comprenderlos.

Cuando, en años ya lejanos, vivía exiliado en la Ciudad de Méjico, vinieron dos extraños visitantes con la pretensión de venderme su mercancía: traían un voluminoso paquete, envuelto en pringoso papel de periódico, que desatamos y abrimos allí, en mi mesa de despacho. Había centenares de figurillas de oro, acaso chimúes, chibchas o chiriquíes: un tesoro que palpitaba sobre mi pobre mesa con el fulgor amarillo del pasado. Eran pendientes, anillos, pectorales, insignias, figuras de pececillos, de extrañas aves, eran estrellas abstractas, círculos, líneas, discos, mariposas. Por aquella maravilla me pidieron doce mil dólares, cantidad que yo no poseía. Este tesoro lo habían encontrado trabajando en una carretera, entre Costa Rica y Panamá. Y se apresuraron a sacarlo del país para venderlo en cualquier lugar. Abandonaron mi casa con su tesoro bajo el brazo, envuelto en periódicos viejos, y ya no he sabido a donde fueron a parar aquellos peces, aquellas mariposas, aquellos destellos de oro.

Otra vez, caminando por el Mayab, me detuve al borde del bosque para contemplar a placer un cenote ceremonial: uno de aquellos pozos, cuyo fondo de aguas sombrías formaba parte del misterio maya. Se cuenta que la ceremonia ritual exigía que fuesen arrojadas allí, en sacrificio mortal, las vírgenes destinadas a los dioses, cubiertas de oro y turquesas, collares, brazaletes, ricos vestidos. Un astuto comerciante del naciente imperio norteamericano tuvo la idea, en el siglo pasado, de comprar aquellas tierras aparentemente abandonadas. Y se dedicó a la pesca. Allí, en los profundos y extraños manantiales, los sagrados cenotes le proporcionaron toneladas de joyas divinas.

Nuestra América es vasta e intrincada. Y a lo largo de su línea espiral, a lo largo de sus desmesurados ríos, debajo de los montes y en los desiertos, e incluso en las calles de las ciudades recientemente excavadas y puestas al descubierto, aparecen todos los días estos testimonios de oro. Son estatuillas antropomorfas, aztecas, olmecas, quimbayas, incas, chancayas, mochicas, nazcas, chimúes. Son millones de vasijas de cerámica y de madera, enigmáticas figuras de turquesas, de oro, trabajadas, tejidas: son millones de obras maestras rituales, figurativas, abstractas. Son escuelas y disciplinas, estilos excelsos, que representan la crueldad, la adoración, la humillación, la tristeza, la locura, la verdad, la alegría. Todo un mundo que palpitaba con las grandes fiestas desaparecidas en torno a los enigmas de la vida y de la muerte, con los acontecimientos que alimentarán la poesía y la teogonía, en homenaje a la resurrección y consagración de la primavera, con su infinita sabiduría sexual, con el goce de la tierra en todas sus tentaciones y sus frutos, o ante el misterio del silencio absoluto y de las posibles resurrecciones. Nuestros museos de Méjico, de Colombia y de Lima, están repletos de estas figuras, que jamás fueron degradadas ni aniquiladas bajo tierra. Precipitadamente fueron arrebatadas, sepultadas a lo largo de un camino cualquiera, fueron excomulgadas en todos los púlpitos coloniales, y al igual que sus creadores fueron perseguidas por centuriones y matarifes. Mas, debajo de la tierra y del agua, tras siglos de oscuridad, continúan apareciendo, continúan dando su imperecedero testimonio de múltiple grandeza.

En mi Canto general he explicado cómo el conquistador Pizarro encadenó al Inca en una habitación, en un palacio de su reino. Allí le anunció que lo mataría. Sería ajusticiado dentro de pocas semanas. Lo degollaría como un cordero sacrificial, como esclavo destinado al martirio, en el patio mayor de su propio palacio, ante todos sus príncipes, sus capitanes y sus sacerdotes, sus mujeres, sus hijos y sus músicos. A menos que -le dijo el conquistador- sus súbditos le trajesen, de todas sus remotas y apartadas posesiones, todo el oro del Perú. Pero, ¿cuánto, cuánto? le preguntó el Inca volviendo sus inocentes ojos a los de su carcelero. Pizarro le respondió: “Levanta la mano lo más alto que puedas y traza una línea azul como tu sangre alrededor de la estancia, y ordena que tus vasallos la llenen de oro hasta esa línea azul que tu mano habrá trazado”. Durante minutos, horas, semanas, largas como siglos, los mensajeros y los sacerdotes y los príncipes y los músicos y los guerreros humillados y los ciudadanos atónitos y los jueces de los sepulcros y las mujeres desesperadas trotaron y corrieron, volaron como abejas, pasaron y regresaron con ánforas de oro, con estatuillas y vasos, con brazaletes y platos ceremoniales, con anillos y varas, utensilios, altares, collares, tronos y esculturas de oro. Hasta que el rescate recogido con aquella agonía superó la línea trazada por la mano del Inca. Entonces Pizarro, aconsejado por sus escribanos, acompañantes, obispos y capitanes, mandó degollar al Inca en el patio principal de su palacio, delante de sus dignatarios y de sus príncipes. Pero muchos de los correos, mensajeros cargados de oro, que creyeron en la palabra del matarife, recibieron la terrible noticia sobre las aguas de un lago, mientras dormían guardando cada uno su saco de oro. Y entonces, aterrorizados por la noticia de la Gran Muerte, maldijeron y lloraron, y escondieron y sepultaron para siempre los tesoros, que no llegaron a tiempo para superar la línea azul trazada por la mano del Emperador ajusticiado.

Pero la América excelsa, su edificio al aire libre se manifestó en la orgullosa y solitaria ciudadela de Machu Picchu. Fue un encuentro decisivo en mi vida. Tuvo lugar hacia el año 1943: la gran guerra de los europeos no daba aún señales de acabar. Goya había profetizado: “El sueño de la razón engendra monstruos”.

Mientras la razón dormía en el mundo, los monstruos practicaban la suprema carnicería. Desde la época de los sufrimientos de la América precolombina, cuando, según el padre Las Casas, los perros de los invasores se alimentaban a menudo con la carne de los prisioneros vivos, mujeres, niños y hombres, la razón jamás conoció un sueño tan funesto. La degradación, el martirio, el aniquilamiento en proporciones gigantescas, se ponían metódicamente en práctica. De la antigua Europa clásica llegaba el fragor de los bombardeos y desde mis lejanos países seguíamos un hilo de sangre, que, a través de la noche y del mar, nos conducía hasta el antiguo escenario de la cultura, ahora en esclavitud y agonía.

Regresé de Méjico cargado con aquel dolor, sin perder del todo mi indestructible fe en la persistencia de la bondad humana, pero desorientado e indolente ante aquella evolución de nuestra época tenebrosa. Entonces subimos por senderos ásperos y a lomo de mulo hasta la ciudad perdida y añorada: Machu Picchu, la misteriosa. Aquella altísima ciudad se había avergonzado de su propia época, se había reducido al silencio y se había escondido en su propio bosque. ¿Qué les sucedió a sus constructores? ¿Qué había sido de sus habitantes? ¿Qué nos dejaron, excepto la dignidad de la piedra, para darnos noticias de su vida, de sus propósitos, de su desaparición? Nos respondió un silencio sonoro. Yo ya conocía el silencio de otra ruinas monumentales, mas siempre fue un silencio humillado, de mármoles definitivamente vencidos. Allí, en las alturas del Perú, la imponente arquitectura se había conservado secretamente en el profundo silencio de las cumbres andinas. Todo era cielo en torno de los sagrados vestigios. El bosque verde se interrumpía con las rápidas y pequeñas nubes, que pasaban desflorando y besando aquella espléndida obra de lo eterno que hay en el hombre. En el punto más alto de la ciudad se levantaba el Reloj o Intihuatana, especie de calendario formado por inmensas piedras, con una meridiana destinada quizá a señalar las horas en aquellas excelsas alturas. Estos relojes astronómicos fueron tenazmente perseguidos por los conquistadores, ansiosos, como siempre, de destruir el núcleo cultural. La ciudad de Machu Picchu los derrotó: se escondió entre peñas abruptas, multiplicó sus mantos de verde, y los intrusos destructores pasaron por su vera sin sospechar jamás su existencia.

Machu Picchu se reveló ante mí como el perdurar de la razón por encima del delirio, y la ausencia de sus habitantes, de sus creadores, el misterio de su origen y de silenciosa tenacidad desencadenaron para mí la lección del orden, que el hombre puede establecer a través de los siglos con su voluntad solidaria: el edificio colectivo capaz de desafiar el desorden de la naturaleza y de la humana desventura. Recordé entonces las construcciones mejicanas de Teotihuacán, los edificios de Monte Albán, de Chichén Itzá, el cuadrilátero de Uxmal, los templos de Palenque, las pirámides religiosas con sus prodigiosas moles, con su simetría radial, que en todo el territorio mejicano se alzaron hacia la sangre y la luz. Comprendí que por encima de las estructuras perdidas en el martirio y en la sombra, por encima de la creación formal de figuras, joyas y objetos subterráneos, más allá de la inmensidad vencida y derrotada de aquella América, que hoy está renaciendo de sus propias tinieblas, los antiguos maestros americanos habían erigido un alma aérea, invulnerable, capaz de desafiar con su ser el dominio y las olas embravecidas de la agresión y del olvido.

Estos descubrimientos me revelaron muchos caminos, y entre ellos el recordar mi destino con aquella verdad tan duradera, con aquellas creaciones colectivas, en las que todos los componentes, esperanza y dolor, delicadeza y poderío, se habían unido muchas veces en un organismo central, que dirigía todas las posibilidades de acción y daba origen a un nuevo silencio sonoro, lleno de inteligencia y de música.

A esta riqueza es preciso añadir los monumentos de la poesía sepultada: las odas aztecas y tlascaltecas en honor de los dioses y de los príncipes, odas festivas y rituales. La antigua poesía del extremo sur de los peruanos y de los aymará andinos, poesía de dulcísima melancolía, como susurro de agua a través de la hojarasca, a través del tiempo que abatió las razas. El Popol-Vuh es un milagro, un Génesis encantador que explica y nos refiere los inicios de la vida del hombre, de las costumbres y de los ritos, con la seguridad de un auténtico testimonio de cuanto sucede. Es difícil separar en sus páginas la esencia del sueño y la de la idolatría, los sucesos reales y las profecías. Es un monumento fundamental del hombre, en toda su ruta. De las religiones y de la irreligión: es un breve himno al crecimiento y al desarrollo de la vida sobre la tierra. (Y sabemos que un monseñor, arzobispo de Yucatán, mandó quemar la gran biblioteca, que encerraba millares de manuscritos mayas, acumulados durante siglos).

Alguien se preguntará ¿qué relación existe entre las antiguas culturas americanas y las modernas? Reconozco que la condición de colonia le impuso a nuestra América no solamente una obstinada dominación, sino una fractura incalculable. La matriz fue violentada y extinguida: los vínculos se hicieron secretos, se debilitaron bajo el terror, se dispersaron en remotas aldeas y finalmente se extinguieron. Sólo en algún mercadillo o feria reaparecieron los vasos, los juguetes, y unos pobres tejidos. En cuanto a la escultura, la arquitectura, la poesía, la narración, el baile, todo esto se lo tragó la tierra, se aletargó con la colonia, para dormir un sueño que aún perdura.

Algunos ecos de la prodigiosa tradición aparecieron en la escuela pictórica mejicana: en Orozco, Siqueiros, Rivera y Tamayo. Pero, a pesar de la fuerza de estos creadores, se advierte en ellos la reflexión que reproduce, el expresionismo intelectual, en el lugar de la frescura primitiva de las antiguas fuentes selladas. Lam y Matta han buscado al mismo tiempo, en cierto modo, la continuidad perdida; pero sus obras mayores, aunque apelan al terror y al enigma, no llegan a engendrar en nosotros el pánico ni a plantearnos cuestiones como las antiguas y profundas obras de la América precolombina. Algunos europeos como Henry Moore y algunos escultores como Peñalba y Colvin, americanos de nacimiento, han tratado también ellos de revitalizar nuestra tremenda herencia. Pero ha sido Niemeyer, el maestro y arquitecto brasileño, quien mayormente se ha acercado en su grandiosa Brasilia, rosa colectiva y perdurable, a la espaciosa arquitectura aérea de las antiguas Américas.

Por lo que a la poesía concierne, los poetas americanos, salvo laudables excepciones, se han alejado con horror de nuestra densidad cósmica y se han propuesto seguir el ejemplo, no de Jorge Manrique, Soto de Rojas, o Quevedo, sino a Monsieur Péret o Monsieur Artaud. La novela americana, con García Márquez y otros valientes protagonistas de hoy, ha dado un gran salto, continuando la comunicación interrumpida. El primer anuncio de una insurrección o de una resurrección: de una posible grandeza.

No sé por qué mis palabras asumen siempre la forma de un viaje, aunque sea hacia el pasado o el silencio. Me doy cuenta de que no hemos hecho otra cosa sino recorrer, acaso sólo por el exterior, superficialmente, una gran cultura, múltiple y apasionante. No he querido otra cosa sino caminar y caminar por los remotos caminos que el hombre americano recorrió durante siglos poblándolos con extraordinarias creaciones, con mitos olvidados y batallas perdidas. Mas ni los incansables estudiosos ni los titánicos investigadores podrán darnos ni el catálogo ni las llaves del inmenso tesoro. Sus interpretaciones quedarán siempre a media distancia de la verdad, hasta que aparezcan otras verdades más cercanas en el tiempo. Ni las fotografías minuciosas de cada objeto, tomadas de frente o por helicópteros excepcionales, ni la cinematografía con sus poderosas demostraciones, podrán revelarnos aquel milagro encendido ni la inaccesible herencia que nos dejó.

Pero yo, criatura de aquellas latitudes, no me atrevo a catalogar ni a denominar ni a aseverar. Continuaré en los días o años de mi vida, alimentando la admiración, el terror y la ternura para con las innumerables obras prodigiosas que marcaron mi existencia. Y continuaré sintiéndome mínimo, inexistente ante la grandeza de aquel esplendor. ¡Ojalá pueda un día la tierra americana ser digna del múltiple monumento que nos transmitieron los pueblos desaparecidos!

Condé sur Iton (Francia), enero 1972

La poesía lírica entre los Incas( Del Blog de Poeta Inca)

LIBERTAD en mi cuerpo yo decido, Vol. 3 Colección 2012 Cascada de palabras, cartonera

México, febrero 2012.- “Presentamos esta compilación de poesía y plástica iberoamericana porque amamos la libertad de la mujer sobre su cuerpo, porque amamos la sensualidad, el placer, la vida. Porque la libertad es inalienable.
Acompañamos con esta edición la iniciativa de Mujeres Poetas Internacional, con sede en República Dominicana y nos unimos por segundo año, al llamado mundial de los poetas que abogan por el respeto a los derechos de las mujeres[…]”
-Cascada de Palabras, Cartonera (México).
Esta antología reune poetas iberoamericanos entre los cuales podemos citar:

Jael Uribe, Maya Lima, Adriana Cota Sánchez, Alixia Mexa, Carmen Calvo Lemus, Miriam R. Krüger, Athena Ramírez y Ramírez, Beatriz Cecilia Torres García, Deyani Valso, Pamela Janet Rodriguez Pimimchumo, Diana Samerón, Ektor Zetta Ek Balam, Karen Márquez Saucedo, Karloz Atl, Laura Fernandez, Luci Garcés, Marilinda Guerrero Valenzuela, Marina Ruiz Rodríguez, Norailina Esparza M. Rebeca Eunice Vargas, Pilar Rodríguez Aranda, Susana Chávez, Tonatihu Mercado, Luis Alonso Angulo Segura.
El libro ya esta a la venta en México pero puede ser adquirido en cualquier parte del mundo , pedidos y contacto al mail:
monicagameros@gmail.com
La pagina oficial de la editorial Cascada de palabras, Cartonera:
http://cascadadepalabrascartonera.blogspot.com/

INTRO: MAYA LIMA, México, 1973
contacto: mayaquiche82@hotmail.com
38-B
Mírame,
estas son tetas,
rebosantes, enormes,
llenas de licores
que matarán tu hambre.
¿Que no te gustan las mujeres chichonas?
Te enseñaré la diferencia
entre copas,
bebamos.
¿Porqué tanto escándalo?
Si sólo se trata de la frugalidad del sexo.
La vida te molesta.
El olvido ya es
un dolor anticipado.
Sigues aferrado al vientre
de una mujer muerta,
que muerta,
camina por tu corazón,
renca, latiendo.
Y tú, en la espera
de su bendito seno.

Me dejaré usar por tus dedos;
abrirme
con la perfecta expresión
de tu lengua
para que se rindan
los cien guerreros
del equilibrio
terminando la mañana.
Estoy para reivindicarte.
Mis pechos serán:
anestesia contra el recuerdo.
Rebasaré aquel gusto
cuando lactabas de tu madre;
ven muchacho malo.
Yo terminaré de criarte.

ADRIANA COTA SÁNCHEZ México, 1971
escritora y promotora cultural.
BOSQUE
Hojas de par en par,
picaporte sin cerrojo,
demoras en la jamba contemplando
delicadas molduras en pecho paloma.
América Latina generosa en maderajes preciosa
me cuenta entre ellas, así es el árbol del que arribo.
Dicen que la madera aunque se transforma, sigue viva,
lo confirmo cuando curioso trasluces.
Mirada interesante que busca entre misterios
al derrotero que forjó con cepillo, martillo y lima
cómplice de nuestro encuentro
del que un aun sabiendo ignoras.
Ceiba, pino, banak, ahuehuete
fosca fragosidad fragancias etéreas.
Atraviesa el umbral, cierra la puerta
el bosque espera.

MATRIZ
Resonancia matristica empuña creación y vida
la noche de los sueños ofrece quimeras
recuerdos trasegados
fantasmas leales
Trampa rocosa
recoveco fundido
sangra velada
Duelos
Resonancia profunda sin fronteras
cuenco abrigador de dichas y dolores
vida para la vida
corazón latiendo
Crecer a las hijas y a los hijos pueblo
amarlos como propios y ajenos
ofrecer alma y neuronas
Madre Tierra.

ATHENA RAMÍREZ y RAMÍREZ México, 1982
http://www.lazonadeniebla.blogspot.com/
lunathena@gmail.com

EN BOSQUE DE PLATA
Por una ranura oxidada
Espío atardeceres en tu cabello
La quietud de la plata sabia me llama
La savia del bosque triste humedece
El oleaje de tus ramas surcando los pliegues de mi ombligo
Mi cadera pendulando entre tus notas
Tus parvadas anidando en mis confines
El orgullo haciéndose bruma
El alma, llovizna
Y el sol insistiendo en desvanecer nuestras turbadas sombras
Dormir contigo en hojarasca, dormir en la aridez de tu almohada
Regarla con rocío falso, abrazarme de tu espalda
y volver a soñar
El bosque despierta siendo llano y nosotros, extraños
Camino hacia atrás en un hilo de cordura
Sostenida por la ilusión de una noche
Recojo tu aliento a cambio de un beso
Y recibo sinónimo de tu experiencia a cuentagotas
No cabe la eternidad en tus caricias
Ni una jungla entre tus calles
Tus venas se hacen enredadera en mis muslos
Pero se apaga el tacto, la piel se indigna
Sacudo el mercurio y escapo del fulgor que engatusa
Mas la seducción tras la complicidad de la maleza nos guiñe
El placer hipnotiza, la razón se aleja y una herida se platina orgullosa
Cuando el corazón se nos pierde en el espejismo de un amor desierto.
LA SEÑORA DE ENFRENTE
Desde la plenitud de su monogamia
Ella existe entre hediondos laureles
soplando letras marchitas que lamentan no haberse escrito
cuando su soledad era joven y aún
sugestiva
Ella se observa
En una relación fugaz de infinita cola
donde no estarían tan solos si estuvieran distanciados
tan lejos de ellos mismos
en estática vibración
Ella pisa gorriones
que remojan sus alas
en el petróleo de las suelas
desplazándose en círculos negros
Ella pule
gratitudes y las regresa al carbón
advierte con las cejas fatalismo
el marrón de los ojos se le derrumba
su mirada ha parido una cascada
Y ella no es aquel talle que era ella
¡Es una mujer cumbre con maizales en sus huellas!
Ella espera el fin
del temor a la cosecha
hasta que el tiempo se azote
como guillotina en los espejos de la casa
hasta ese tiempo
Ella dará sus últimas gotas al torrente de quien la pasma.

ALIXIA MEXA, Jiménez, Chihuahua,1966
Contacto:gemmini_II@hotmail.com
DE MALINALI A HERNÁN CORTÉS
Yo devoro el nácar/ Helado/ De mi soledad sin sangre.
Busco en la cornisa de tu pecho blanco
Mis alas de espuma/ Yo era solo barro de crisálida
(Cuando tú apareciste ataviado de sol)
Ahora soy mariposa híbrida entre tus palabras.
Todo me absorbió hacia dentro de tus ojos de lago
Todos los trinos de las aves que me cantaban/ se perdieron en tu rostro.
Tu planta discrepó primero entre mi tierra volátil/ Luego
tu alma fue engullida por el humus áureo.
Creció tu fuente en la mía mientras mi corazón caminaba
para encontrar al tuyo, pero tu corazón no era de aquí.
Sí podía arrobarse con todo lo nuevo.
pero tu corazón en ansia clamaba otra serenidad.
Nunca pude conocerte, el tiempo se perdió entre mis manos.
Ahora me siento un rehén de la historia, con tu boca
y tu sangre sobre mis alas, y mis presagios sin acabarse.
Porque la historia que me mantiene viva
Me ha atrapado como un estigma al interior del ámbar.
Cuando la serpiente de la pasión se instaló en mi pecho
y fui jade ardiente para tu cuerpo
me vi en un sueño donde bajaban estrellas marinas…
y en unos instantes te vi alejarte con ellas.
Todo pre visualicé. Todo sabía.
Nunca tomaste mi espíritu entre tus ojos claros, mi corazón lo sabía.
Aún así
Yo decidí amarte.

BEATRIZ CECILIA TORRES GARCÍA, México
beatrizcecilia25@hotmail.com
CON PROPÓSITO INVITANTE
Mi cuerpo es todo: tinta, lienzo, voz, instrumento.
Mi cuerpo dice cosas, cuenta historias húmedas y ásperas, lamentables, floridas y urgentes.
Desde los sudores placenteros al danzar, las tardes acuosas de un viaje en Metro, la insolación ardorosa de una marcha y sus consignas, hasta el dolor infinito y esperanzador de la cesárea – sarcófago de las esquirlas del corazón contrito e impertinente-.
Mi cuerpo ha sido todo: desolado, tiranizado, amado, ofendido, admirado, abandonado, recuperado.
Partiendo del temor del primer beso, llegando al terror del último de todos. Mi lado azul se ha dormido rojo sangre y despertado más violeta que nunca.
Cuerpo mil veces visto, pocas observado. Cuerpo tocado sin sentido, paisaje de estalagmitas la piel, requerido algunas veces por deseado y poseído.
De llegar a ofrecer la epidermis al viento, eterno enamorado. Parcela de verbos inquilinos, invasores, prófugos. La mirada, el susurro, el guiño, los aromas, el sonido del cristal, jadeos, roce de sábanas, sabores frutales, música… Merlot.
Mi cuerpo será todo: prisión de anhelos, escaparate de sentidos, fuerza de medio siglo y estuche del penúltimo conjuro. Coexiste algo en el recuerdo que ya no tengo y el silencio también me guarda, me abarca, me expresa.
A partir de la tercera llamada en que el escenario se ha llenado de risas, gritos, halagos, maldiciones, llanto y silencio, a la espera de que expire de los oscuros el postrero (llano fértil para la trasmutación de elementos).
Pide, recibe, reclama y ofrece. Recuerda, promete y olvida.
Mientras tanto, en lo que sucede, acércate que voy a confiarte mis deseos, voy contarte los apetitos y sensaciones que me nacen bajo el sombrero.

INFERENCIA A PUNTO DE CONCLUSIÓN
Soy una mujer que sabe amar;
conozco los laberintos fragmentados
que en el placer de darme
edifiqué para dejarme engullir
hasta casi desaparecer.
He caído en el pozo
de la soledad absoluta
y me he visto en todos los rostros
que me observan con
benevolencia cuando me salvan
sin saberlo.
Soy visitante reincidente del miedo,
identifico perfectamente la dicha
y tengo clavados todos los rencores
en mis partes más vulnerables
el corazón, los pulmones, en la piel.
Emerjo cada doce horas
del pantano de la desilusión
para limpiar con paciencia cada recoveco
de mis angustias, dándoles
otra apariencia para poder soportarla
Comprendo el odio también
y sin pudor alguno lo custodio.
No lo cultivo, no lo niego, ahí está
emplazando sentencias que se cumplirán
como se cumplen todos los términos.
¿Un golpe? Un golpe enseña, aclara,
confirma que mi condición es discordante.
Una palabra alecciona y demuestra
que no hay paradoja cuando infiero
que sé amar; el tiempo todo lo nombra.
Renuncio a continuar aquí
bajo un sombrero de adjetivos
que me ampara. Doy el paso siguiente
y digo: quien me haya hecho daño
ya nunca estará a salvo
porque no temo al juicio,
ni conozco el perdón,
ni practico el olvido.
BAJO EL SOMBRERO México D.F. 2011

CARMEN CALVO LEMUS, Barcelona, España,1961
http://www.carmencalvolemus.blogspot.com/ contacto: kyara365_5@hotmail.com
SOY MUJER, ROCA FIRME, PUERTA ABIERTA!!
Porque callo, cabizbaja, y no te miro
soy presa de tu ira y tus bajezas
y desatas en mi piel odio y miseria
desahogando en mis piernas cobardía
sintiéndote rey, cuando solo eres bestia.
¡Pobre inútil! Si supieras
que en las noches, mientras duermo,
sueño manos de amapola en mis ojeras
que codician mis senos otros ojos
y suspiran mis orgasmos otra acera
¿Qué encendida locura te enajena?
¿Qué ceguera cambió besos por quimera?
Ya no aguanto tus gritos, tus maneras
No me rindo a tus pies como una perra
Mi cabeza va en alto, ¡sin vergüenza!
Yo decido en mi cuerpo, pues soy libre
El sol que me alumbra me despierta
La luz de otros ojos ya me habita
La noche me cobija de las hienas
Soy mujer, roca firme, puerta abierta!

DEYANI VALSO, México D.F (1983)
deyani_gris@hotmail.com
TIERRA FÈRTIL
Lluéveme el cuerpo/ fertilízame/ levanta el polvo
llueve y llora conmigo pero llueve sobre mis pechos desiertos
sobre el pozo de mi ombligo/ sobre mis regiones más áridas/
llueve y llena de mí tus oídos/ llueve en mi lengua
y sobre la cordillera de mis costillas/ llueve despacio entre mis pies descalzos/
sobre las avenidas de mi espalda encontrarás algunas preguntas/ no las respondas ahora
sigue lloviendo sobre los cuencos de mis ojos

DESNUDA
He sentido todas las tardes/ hacer de las horas un escándalo
ahí / donde se encuentran/ nuestras temblorosas manos
No quiero morir como lo has hecho tú/ por eso
voy desnuda como las piedras.

DIANA SALMERÓN, México DF 1992
contacto: sunaki_483@hotmail.com
DESIERTO
Tiene en su interior la magia del desierto, los colores que lo rodean provocan situaciones estremecedoras y sólo te deja sin aire, las palabras murmuran plegarias al horizonte. En el acalorado panorama te encuentras con su cuerpo desnudo y comienzas a acariciarlo, lo tocas descubriendo cada milímetro y después de palparlo, lo besas, recorres cada parte con tu aliento y él dice basta.
No le parece lo que intentas hacer, después de todo nunca ah sido del todo tuyo. Te apartas un tanto extrañada y le das la espalda, te sientas en el arenoso lugar y comienzas a balancearte, la tela de tu vestido es muy transparente y él te atrapa con su mirada.
Piensas que es increíble como después de apagar tu fuego, pretenda que seguirás excitada en su espera.
Él tiene una mirada de loco, el deseo voraz sobre tu cuerpo lo consume y tú te alejas, crees que es más conveniente dejarlo así, aunque surge la idea de mantener el juego un momento más y lo consigues, comienzas con sonrisas y miradas perversas, él te persigue con sus manos tibias y con su arma a punto de disparar aprovechas el momento y le dices: ven acércate, serás todo y sólo para mí.
Te desatas el vestido y le muestras tu desnudez, te tocas provocadora mientras él como un perro se acerca para devorarte.
Antes de continuar, lo tomas por el cuello y lo besas apasionadamente, mientras le das un apretón en su sexo. Te apartas de pronto y lo miras fijamente, te muerdes los labios, tu cara libidinosa y llena de lujuria provoca una larga expulsión en él.
Cuando esté a punto de penetrarte, te apartas, te acomodas el vestido, le das un beso en la mejilla y le dices: basta, mi juego terminó, te levantas, caminas y justo cuando estás en la puerta le gritas burlona: gracias por venirte.

VUELO
Mis manos, mis piernas,
mi corazón que tanto habla, el espacio,
la ventana…
Tu deseo insondable por poseerme, y mi yo huyendo de ti para ser sola.
Libre, vuelo fugaz feliz.
Sol, azul, amarillo luna,
Hilos de nieve en el desierto
Sonrisa carcajean te que comienza el vuelo.
No hace falta.
No hace falta que todos los días estés dentro de mis sueños, somos parte de lo mismo, de este caos consecuencia de los días, la distancia y la apatía. No necesito que siempre llames, ni que estés al tanto de mi subsistencia, a veces suelo convertirme en una carga.
Aprecio que existas lejos, con mi carácter y mis ganas de besarte, habrías huido desde hace mucho.
No hace falta que repitamos como canciones viejas esas absurdas palabras de amor. Dejemos por el tiempo compartido dejar volar la historia, enredarla y amarrarla en avioncitos de papel, levantar su vuelo, que anden cada uno por los caminos que elijan, desatar los amarres, sonreír solos. Porque solo no quiero más hilos de ti.

EKTOR ZETTA EK BALAM, México, 1955
ME HUBIERA ENCANTADO SER BUKOWSKI…
Me hubiera encantado ser Bukowski…
K tú fueras mi noche sobre 1 cama lapida
tatuada de mitologías
K te hubieras robado mis poemas
en lugar de haberme expropiado la cordura
Me hubiera encantado ser algo más para ti
K la mitad caballo del centauro
K fuera tu Dragón de Fuego
&
no tu lagarto enamorado
Me hubiera encantado ser Bukowski…
teclearte el alma mientras tú
te bebes la luna derretida
Me hubiera encantado ser Bukowski…
beberme el whisky entre tus muslos
brindar con la copa de tus tetas
Maldecir el borde del crepúsculo
Gritarte ¡Puta putita mía!
Lamerte toda…
dejarte la piel en cada 1 de tus uñas
Derramar la sangre en la oscuridad de la cerveza…
insaciable vampira de poetas
Me hubiera encantado ser Bukowski…
paladear tu vaginita a cucharadas
¡Maldita sea!
LA CONOCÍ COMO A TANTAS
La conocí como a tantas…
Aullándole a la luna de su cuerpo
Navegando en un Bar Company
Sobre oleajes de brandy & chesco de Cola
La conocí como a tantas…
Que mueven ese cuerpecito
en esa cadencia de Rumba/
ese meneíto salsero/
ese House/
ese Hip Hop del alma
Así a lo que va
Sin andarse por las lianas…
Como tantas Janes de jeans
Con olor de selva parisina
Así como va a lo que va
Entre luces intermitentes
A ritmo de DJ
En el After Life donde bailan mis besos
Esa noche la preferí Rubia de Loreal
Para mi briago amanecer era sol/
Era mar/ era cielo…
Todos los colores del alba/ todo amor/
Lluvia suave/ frenética tormenta
Era Jazz
Con su olor de jazmines amándome free
en la oscuridad de los bares baños
Era Jazz abriéndose de piernas
relamida por mi lengua en su sexo calientito
Era Jazz penetrada por mi fálica locura
mis manos viajando por el mapa de sus nalgas
Era Jazz buceando con sus pechos erguidos
&
sus pezones insaciables
Era Jazz orgásmica amorosa
En el vaivén sex Rock & Roll
de la urbana jungla
Eros diantres desatados del ardiente cielo
Cuando dos ángeles se están cogiendo
JAZZ… YA VAS
Jazz… ya vas
La volví a encontrar en la barra de 1 bar
Con dos copas de más
Me apuntó con las copas de sus pechos
Disparó intermitente entre la música Tecno
No disparó 1 te quiero
Solo 1 te voy a volver a coger poeta
Me voy a revolcar más allá de tus ojos
Sus labios rojos se prendieron a mi cuello
Jazz… ya vas
Me llamo al cel la otra tarde
Ven a verme corazón
Siempre te esperaré con los brazos abiertos
Uhmmm…
mejor dicho con las piernas abiertas
La madrugada se nos desbordo azul tekila
Se vació la botella/ se vació el korazón
Latigueo mi sexo semen entre sus piernas
Quise amarla como poeta de románticos ayeres
Pero ella solo me hizo el sexo free
Sin manchar su corazón al alba
Salimos del Paso del norte
Motelucho de 4ª
Ella se fue a la derecha tambaleando su borrachera
Yo me fui a la izquierda cantando 1 canción de amor
Con una música salvaje y rítmica improvisada
grabada más allá de mi cáscara

GLORIA SALDIVAR,
ESPUMA
Desconectada y convulsa
se protege del roce
balbucea en la arena
se ahoga
agoniza
no lo nota
no quiere
ver
sentir
dolor
Escindida
otra mujer es la que camina
se baña arregla a los niños
la escuela el trabajo la casa
tareas cocina labores
CANSANCIO
Ojos pesados
Sueña y desea permanecer con sus fantasmas
-lo único que le pertenece-
Despierta y con ella el ciclo monótono
se resiste a pensar la vida
a librarse temprano de las cobijas
huye de sí de otros
no quiere compromisos
ni avisos
ni promesas
Quiere ser espuma
diluirse en el viento
y sabe que no puede
que no debe
y no lo hará
porque alguien la espera
la requiere consistente
completa
Entonces despierta
se maquilla corre cocina
trabaja lee observa cuida
y procura olvidar la espuma
para disolverse en la vida

KAREN MÁRQUEZ SAUCEDO, Tijuana, B.C. Mx. 1986
kareninamakino.blogspot.com contacto: karenmarquez.saucedo@gmail.com
VIDA TRANSMUTADA
Y qué si me divierte lo simple
río a carcajada plena estimulando la satisfacción
Y qué si lloro a solas detrás de las miradas
valoro más mi introspección que tus palabras frías, forzadas, falsas
Y qué si salgo desnuda por las calles
con la palabra VIDA escrita sobre mis senos ligeros
Y qué si creo en mi propio dios
me niego a comulgar con tu hostia simulada
Y qué si disfruto mi sexualidad, me encanta disfrutarla
mientras me señalas reprimiendo a solas tus ganas
Y qué si tiro por el escusado tu tradición conservadora
sigo el curso del universo
Y qué si tengo convicciones propias
te secas los labios repitiendo las reglas de la perfección
Y qué si cambio de opinión una, dos, cinco, diez veces
al final se disipará la duda y giraré con el canto de transformación
Y qué si tus penas son mi gracia, mis logros tu vergüenza
Y qué si me equivoco, caigo, me levanto
será éste mi propio error, mi experiencia, mi aprendizaje
Deja de redimir en mí tu pasado imperfecto
no soy exhibicionista, ni infantil
no soy blasfema, ni libertina
no soy indigna, ni inmoral
¡Soy imperfecta, me encanta serlo!
Soy humana, poseo un cuerpo, un pensamiento, una dignidad, y nadie va a heredarla
la enterraré tan hondo cómo pueda
cuando la vida sea transmutada.

KARLOZ ATL, C. México 1988
Blog http://intervenciondelarealidad.blogspot.com
a Susana Chávez, a sur ser entero a su país
(FRAGMENTOS del poemario
“Aunque ande en valles de la muerte,
no temeré mal alguno”)
Si su cuerpo le pide llover mientras lee este libro tome el índice a forma de braga y camine leyendo el resto, mojará las iníciales de cada poema y al evaporarse, su lluvia describirá un aroma parecido al té verde
Cuando mi mejor amigo entró en el juego de dormir y escribir dormir y escribir, me mudé a su casa y empecé a cocinar todas las noches, variando un poco entre pasta y pastelillos de atún. en la dedicatoria de su primer novela, él dijo se trata más de ser menos cobarde que de ser su amigo/ de no ser un maricota con el líder y portarse firme ante el conjunto/ abrir las piernas desde casa y tocarnos mientras ella lee en voz baja el génesis: su miel sobre nuestros oídos saliéndose del cauce/ en las orillas de nuestra mente se levanta un hombre de mármol/ dice que su nombre es coronel tapitas/ su misión es besarnos/ no dormir y besarnos/ besar nuestros labios/ no dormir besar nuestras lágrimas el sueño/ no reír no matar no mentir/ besar nuestras risas nuestros crímenes nuestras destrezas/ se trata más de estar bajo las sábanas que de quererle/ de no estar con otra mujer y ser un buen amigo. Después de un año sin salir de casa me invitó a comer y luego al cine de arte, me confesó que los poemas que aprendió de memoria eran parte de un poemario oral que saldría publicado al morir, sólo yo les escucharía: Daré mis órganos escritos en papel periódico antes de que explote tu cuerpo llama de agua, y lo que sobre de mi vida servirá en cenizas como tinta para un tatuaje con tu nombre en latín. mis hijos no tendrán permitido el llanto ni la cólera, ni sus madres registrarán odio en sus ojos, dirán que fue un acto bello equiparado al nacimiento de las orugas y la lengua de las mariposas. Donde se coloque cada una de mis posibilidades corporales existirá un poema, su composición espiritual se volverá el apellido de las gentes, extensiones de mi vida. Mi discontinuidad de hombre, el acto erótico sagrado, residirán en los latidos y su escritura.
No habrá temor ni miedo ni caricias, sólo un corazón cantando el lenguaje de las cascadas. Estoy listo para morir y ser sembrado en más cuerpos, visiones del futuro lejanas al presente brusco. Algún amante de tu época sentirá mi voz al abrazarte y compondrá un cuadro con mi rostro sin saber de mí, mis amigos de la infancia ahora ancianos preguntarán quién ese hombre y responderás que eres tú mientras les abrazas. Llorarán y uno te mostrará un fragmento mío escrito en su bastón: llevarme pronto a donde muere la gente y colocar mi sangre y botones donde falten.

LAURA FERNÁNDEZ, México 1983
contacto: la_floyagua@hotmail.com

CELO VESTAL
¿Acaso envidio a las seis vestales,
el matiz superfluo del estado puro,
la subjetivización blanca?
Expresar el sentir como academismo
ingenuo e incontrolable
más ingenuo o quizá menos
que la casta sensación
de un tesoro, de lo guardado.
Van por ahí con las togas que nunca vestí
las ropas ignorantes de conocimiento
paseando con el fuego en las manos
Y me imagino en cada dulzura
un recoveco
donde ocultar la vara
aquella que golpea para que aprendas
del garrotazo del hombre cavernícola.
Envidio sus angelicales piernas
sus rostros límpidos y bellos
que aún no saben
los secretos de la caja de Pandora
E imagino
que soy yo quien horada
su corazón y sus vainas.
La etiqueta de sus vestidos.
ÉSTA ERA UNA MUJER
Ésta era una mujer
que vomitaba y vomitaba
hasta que se ahogó en su vómito
y murió
Ésta era la misma mujer
que le dio diarrea y expulsaba
su ser como un río de mierda
agitado de bravas tempestades
que salían de ella
y a la mujer le reventaron los ojos
y gritaba, gritaba
por siempre
Ella quería cerrar la boca
pero el vómito fluía
con su eterno calambre estomacal
Ella quería desgarrar su pecho para
que las urracas, cuervos
fuesen libres de la cárcel de huesos
y que los zopilotes dejasen de comer
su carroña (ideas)
parásitos que albergan
purga contra la realidad
Ella reventó sus oídos de pus para
negarse a oírlo
Y te lo juro
sus ojos reventaron de verlo
y luego se reía
juro que yo vi que se reía
y ella me daba miedo
y era la reina de todo
porque sólo ella quedó
después del fin del mundo.

LUCI GARCÉS España, 1949.

http://blogs.lavozdegalicia.es/lucigarces/ contacto:lucgarces@yahoo.es

SÁBADO DE GLORIA
Apuntala su busto con corpiño
encorsetado de barbas de ballena,
Jadea achicando cintura, cuya brevedad
resalta sus dos tetas rompientes.
La calle se silencia cuando sale,
sólo se oye el deglutir de gaznates
masculinos ensalivados de deseo.
Gloria se contonea, cimbreando el talle,
desde unos tacones vertiginosos
que sostienen los ejes de su compás.
¡Sábado de Gloria!, comentan las comadres.
¡Sábado!, susurran los compadres
rebuscando pulgas en los fondillos
¡!, suspiran los mozalbetes embelesados
Y Gloria se va, nalgas tensando,
elevando mástiles calle abajo.
AMAZONAS
Quién conoce el nombre de las amazonas,

de las guerreras doblemente muertas,
para que sus hazañas no oprobien
a aquellos que quieren ignorar
quien dio nombre a sus ciudades.

Cuál fue la genealogía de las madres,
de aquellas que odiaban el matrimonio,
y hubieran deseado ser haploides
para engendrar únicamente hijas.

Las mujeres que amamantaron
con la espada en la mano
y el arco en la espalda.
Qué nombres cantaban su gloria.
Qué sueños las independizaron.

Quién cubrió sus cabellos y tapó sus caras.
Quién ocultó temeroso las tumbas
de aquellas que vencieron a los Atlantes.

Dónde están sus genes libres,
sí ellos no los heredaron.

MARILINDA GUERRERO VALENZUELA Guatemala. 1980. Blog:www.mariguerval.blogspot.com. e-mail: lafast@hotmail.com
SKIP AND CONTINUE

Amor quise decirte que extrañaba tus golpes
que esta maldita quietud tortura el silencio
la verdad es que el reloj del día no atormenta mis horas
desde que no estás
porque en estas horas
velo por mi misma
y salgo a la calle
sin miedo a tus celos, tus reclamos
puedo gritar al viento ¡libertad!
sin el temor de morir por las noches
porque antes las mañanas eran un milagro de vida
donde era la máxima expresión del cero a la izquierda
dentro de una casa con escoba y trapeador
un objeto más una lámpara, una mesa
una mujer transformada en metamorfosis de nada, de vacío.
desde que no estás soy una.
soy luz
soy bomba.
fui feto. hoy soy mujer
y tú, blasfemo
te volviste una sombra
tus palabras ahora son solamente
la saliva que llena tu boca.
PAPEL QUE EMPAÑA LA VISTA
experimento evolución
abro las alas para salir del capullo
me engulle la ciudad y de su garganta saca mis apéndices
nada. Cero
ausencia de vacío en medio del paréntesis
punto y aparte
los pétalos rajados cayeron
me alzo, me recojo me armo de nuevo
sincronizo mi rompecabezas
dejo trozos del mismo en el suelo
para no tener recuerdos del alma rota
llevo en mi cuerpo espacios vacíos
para llenar una historia de acanaladuras en papel de china
donde mi fe se rompe
donde mi duda se dilata
¿dónde estaba Dios?
camino. deambulo. con el pelo de mujer, roto
corto mi pelo,
corto mi conciencia,
corto mis creencias,
vivo ausente.
aprendo que en este mundo
no vale la princesa ni la muñeca que jugaba con ella
tampoco las canciones de cuna para los dolores del alma
siembro esperanza
cambio de piel
vivo una renovación.

MARINA RUIZ RODRÍGUEZ, México, 1982, marinaruiz.blogspot.com,desnudandopoesia@gmail.com
A los seres que nunca vieron el resplandor de las estrellas
Por las horas en que nuestro cuerpo fue un templo sin luz
Kenia Kano

Este libro fúnebre está plagado de aguaceros, sus pies se ponen fríos al pisar la escarcha de flores amarillas. El derrumbe de sus ojos crece en verdes y morados
(Los cuervos no saben cantar si no se les nombra de inmediato).
El musgo crece bajo la piel de la virgen que parió hijos muertos en tres diferentes momentos. La virgen defendió su vida de la inquisición absurda, de las lenguas sin rostro, de las piedras cruzando los aires.
Engendró del universo frutos podridos por el agua en una época donde la atmósfera se enrareció con la angustia de la guerra. Ella no llora a sus hijos en silencio, ella no es virgen por el himen sino por el corazón intacto. Esos hijos se le resbalaron de los brazos mientras el universo temblaba en un pujido mortal que todo lo desecha.

3
Anoche otra vez fue luna llena, el tiempo transita en lapsos madeja de colores
los hilachos se acomodan
largos cortos
es el tiempo
camino y las rutas se abren
me enfrento a la podredumbre y al castigo de mí misma
por qué me hago esto me pregunto, por qué me violento de este modo,
por qué sigo tocando la puerta desde adentro y no la abro?
(tuve miedo)
me convenzo: aún no he llorado suficiente
aún me queda mucho amor que dar y no lo ignoro
estoy pariendo libros en vez de hijos
(fragmentos del poemario inédito En nombre del silencio)

MIRIAM R. KRÜGER, Perú
Blog httpp://mrkpoesia.blogspot.com contacto: mrk.lu@yahoo.com

ELLAS
Ellas, una mirada erótica compartida
Ellas, un beso húmedo en la mejilla
Ellas eran amantes a escondidas.
Por ella se rebeló y cambió su mundo
Por ella desafío a los demás
Ella la enamoró, la ilusionó
La llenó de pasión
Y ella se dejó llevar.
Tomó su mano y se echo a volar
Arriba muy alto donde nadie las podía tocar
Arriba muy alto donde nadie las podía señalar.
Pero ella la traicionó como Judas
Porque la traición no tiene género
No es masculino ni femenino
La traición es solo traición.
Ella soltó su mano y ella cayó
Estaba tan alto que la caída parecía una eterna agonía
Un grito sin fin
Sin ella, se sintió más que perdida.

NORAILIANA ESPARZA M. México, 1967
Contacto: norailianae24@gmail.com

TENGO
En efecto… espejo/ miro mis senos pequeños
que algún día tu boca tragara golosa/ mientras te evoco
me despojo de soles muertos/ horas ajadas/ rodando
sobre tu imagen evanescente/ miro mis caderas anchas
que te enloquecieron y besaste/ redondas/ morenas
como la melancolía/ miro mi cintura que tuvo de tu lengua
la tibieza y el ombligo/ orificio que inundaste de saliva/
miro mis piernas/ laxas mariposas oscuras/ puertas abiertas
de tu Paraíso de mi Paraíso/ miro mi cabello largo
que de a poco/ deja de ser negro/ descansar sobre los hombros
aprisionados en la jaula de tus dedos/ preludio que anuncia
una danza interminable/ tú/ entre mis piernas/ mis dedos entre tu pelo
tus manos en mis nalgas/ y yo/ perdida en la inconsciencia de tu piel de luna/
en esa algidez de tu ansiedad dolorida/ miro mis recuerdos por dentro
y encuentro que tengo la sabiduría necesaria para exclamar “te amo”
como ayer/ como siempre o más aún/ para decirte “adiós” como tantas veces
miro y tengo/ que somos perfectos/ como abriles con soles diciembres con fríos
quemando tu lengua/ tu lengua clavada en mi pubis/ y sin embargo / tengo
que estoy sola/ que prefiero estar conmigo

NO NATO
Diez de la mañana
hora indicada
todo listo
la plancha espera
transcurre el tiempo
lágrimas obsidianas
escurren
por sus mejillas
el vientre
ha quedado vacío

PAMELA JANET RODRIGUEZ PIMINCHUMO, Perú 1983
Blog: http://pamelarodriguezpoemas.blogspot.com/
contacto: plumarebelde@hotmail.com
SOY MUJER, DILIGENTE DE MI CUERPO

Soy Mujer, diligente de mi cuerpo,
conducente rio, destilando flexura,
cembrio ascendente del viento;
félida, en el enjambre de mi lecho.
Sumada en exceso,
entre suspiros y saliva,
me aferro, con herencia cobriza.
Soy la nota visible, el eco eterno,
piedra espacial
de hielo y fuego.
Revocando del camino
al maltrato impune, y sin justicia,
por los arañazos malheridos y
pedruscos en las manos frías;
sobre lluvia granizada
sin paraguas,
desposando la redicha.
Floreciendo en la palabra
por golpe de hierro,
sembrando retazos en la vía,
como acorde a descompás violento;
inmóvil humo en el aire henil
y extensa hojarasca
afincándose en el desierto.
¡ “Benditas son hoy y siempre entre todas las mujeres” !
Oh, madre, amiga, hija:
Flameante de amor y ganas
hoy tu fuerza
es resurrección del ser
consagrado y clérigo;
recta línea,
avanzando en firmamento.
Los hilos tienen alas
de blandura en la plegaria,
y la sal acude,
irisada por el confín,
del tiempo.
Rosedal de versos,
en erupción ancoran:
¡la consumación del límite violento!
MUJER PORTAVOZ, DE INJUSTICIA

Me reinvento en mi cuerpo,
soy la huella imperiosa
que arde y brota,
creando lugares
donde no existe la lógica;
en lo fructífero de la confianza,
en la cordura temprana,
buscando entre anaqueles
rompiendo ataduras y entre otras cosas,
pequeños candados
que impidan el vuelo
de la memoria,
y el azar, la gloria.
Soy la resistencia desanudando gargantas
“hasta el disco en rosca
de mi espalda”
artificio del tiempo robado,
aprendiz de nueva jornada;
Cifra impar y habilitada,
contra hipócritas y escribas
portavoz, persistente en la justicia,
patrón y esquema
Emperatriz de primavera.
PILAR RODRÍGUEZ ARANDA, México, 1961
http:anarcafilms.blogspot.com, anarcafilms@gmail.com
ASUNTO DE MUJERES

después de ver la película de Chabrol

Una mujer pierde un hijo

en la guerra
en el cadalso
en un asalto
A una mujer no le perdonan que decida
no ver nacer el producto de una noche
que pudo haber sido de placer
pero ¡ay! tantas veces no lo ha sido
Mi embarazo fue accidente
quise sentirme viva
usé a un hombre
Una mujer muere dando a luz:
mártir
Si el hijo vive:
sombra
Una mujer muere en la historia
no amaba la vida ni a sus hijos
no se amaba a sí
Se desangraba en su amargura
Se le recuerda como pobre
Cuando aborté me sentí
como vaca ordeñada por máquina
el doctor de cuarto en cuarto
de succión, raspado, succión, raspado
Una mujer es guillotinada
Por ayudar a
no dar vida
A otra mujer
que buscaba sobrevivir la suya -bruja
Ejemplo para un país ya muerto
Traicionado por cobardes
hombres disfrazados de moral ascética
elegí no ver nacer una noche de inconciencia
tampoco hubiera querido
trasgredir el cuerpo
Una mujer continúa a pesar
de la promesa
del castigo -la hoguera
Un hombre escribe la ley:
declaración de guerra
entre aquéllos y nosotras
Una mujer tiene que borrar
no sus vergüenzas sino sus errores
sentir que volvía a menstruar
fue ya un alivio

FRAGMENTOS ALREDEDOR DEL ABORTO
Cuántos poemas escribí sobre el nacimiento de mi primer ser.
Cuántos menos del segundo.
Y ahora que aborté, qué importa. Me arranqué la vida, me arranqué la carne.
No me arrepiento.
Pedí anestesia. No quería sentir nada. Como lo sentí antes.
Siempre lo odié. Odié mi decisión de hacerlo. Odié el no tener ninguna opción.
No quiero ser solo madre. Sacrificar mi vida por otra.
La abnegación es deficiente, la historia no miente.
Pedí me durmieran, pero el despertar es muy lento.
Envenené mi cuerpo y sobrecargué mi mente.
No puedo expeler tanta patraña.
Siento una tristeza tan húmeda que mi cuerpo se entrelaza y se enreda en mis entrañas. Sonrío fácilmente pero sin peso alguno.
Me quieren chupar. Me chupan. Quedo vacía. Quedo muerta. Quedo.
Salgo de mi encierro. Me doy cuenta cuánto tiempo paso encerrada.
Es tanta mi necesidad de privacidad que me entierro entre cuatro paredes.
Salgo y me encielo.
Debo reposar mi cuerpo. Está débil. He trabajado duro.
¡Quiero más! Soy adicta. Necesito escribir más de lo que necesito el aire.
La mano no existe sin la escritura. La escritura no existe sin el cuerpo.
Tomaré un baño.

REBECA EUNICE VARGAS TAMAYAC, Guatemala, 1984
http://mujeresdebolsagrande.blogspot.com/ contacto: mpennylane@gmail.com

VIAJANDO
8 veces la carta del tarot
marcando un camino sin vuelta:
nunca más volveremos al mismo sitio.
aunque volvamos no seremos nosotras,
ni el camino será igual.
no son esas “líneas de expresión” ganadas por reír con ganas
ni esa pancita
en la que hemos invertido noches de males de amores.
las incertidumbres son otras,
las seguridades, son menos.
la mente tal vez no se gane nunca
pero el cuerpo se ha ido ganando.
este cuerpo que ha aguantado
días y noches tras días y noches.
este cuerpo que se ha entregado pleno
pero que ha entregado tan poco.
este cuerpo marcado con tinta y atravesado con acero
ataviado con piedras
purificado con hierbas y conjuros.
(es mío/y tuyo/ cuando se me da la gana)
cantará y llorará porque el camino sigue
gozará y gozará
porque es su instinto y aprendizaje
y caerá y caerá
porque la gravedad también existe.
y será cada vez más animal,
porque así me lo he propuesto.
y será cada vez más astral,
porque así lo reclaman mis ancestros.
pero será mío.
ni del mercado ni del amor romántico ni de dios
será, eso sí,
recinto de sudor y de gozo,
mapa del yo-infinito
lienzo de mano precisa y punzante.
testigo del tiempo,
manifiesto del tiempo.
mi casa, mi hogar
que arrastro como caracola.
mi templo, mi lugar sagrado.
envoltorio que inundo y rebaso.
trenza de memorias y luchas.
depositario de vidas pasadas y contingentes.
lo llamaré mío hasta que sea cierto,
lo llamaré mío hasta que sea mío.
respiraré hasta experimentar el intercambio químico del aire con mi sangre.
meditaré hasta sentir el choque de los neutrones juguetones.
y viviré como se debe vivir:
segundo a segundo,
momento a momento,
a pesar del mundo y sus mierdadas.
existo,
aunque consuma poco.
existo.

SUSANA CHÁVEZ, Ciudad Juárez, Chihuahua, México (1974-2011) http://primeratormenta.blogspot.com/
LA RAIZ DE TU SALIVA
Poema a Arminé Arjona

Ciertas palabras vendrán un día
a mover tu laberinto de imágenes
para robarle a el lecho tu cuerpo
estremeciendo otras palabras.
Tu pelo más largo atravesará el silencio
de un viento que levante el agua del mar
He escuchado tu rostro
solventar tus argumentos
donde hay frases de recuerdo
que peinan remolinos
Por eso escucho tus sitios
antes que mi frase se encorve
y tan sólo quede un zumbido
Ciertas palabras buscan tu boca
y devoran tu respiración
al sentirlas en la carne tomando vida,
ciertas frases te reconocen
contra ti misma. Por otra sangre,
por otros libros, por otras frases.
Amanece y te buscan luchando
doblando esquinas
rompiendo el vidrio de tu ventana,
están aquí como un fantasma
en busca de un deslumbrante nacimiento,
te aman y se dejan caer sobre ti
como un hombre cegado por el deseo
de tu cuerpo,
deseando tocar tu fondo
para producir el vértigo.
No quieren ser susurros
no quieren otro espejo,
quieren arrojarse a tus manos,
detener la noche,
separar tus muslos,
quieren romperse en tu voz,
para despertar la raíz de tu saliva.
Ciertas palabras te miran
como un niño perdido y lloroso,
ciertas palabras ven en ti su vuelo,
rondan el alrededor
de su propio deseo.
Sin María
Nunca la llamé María
preferí separarme la porción con la cual decidió
que todos abriéramos y cerráramos la boca.
Nunca comprobé si después de ella había una secuencia,
un fondo, una simpatía por acercarse y verme inmóvil,
rendida, teniendo la carne incontenible de miedo,
de no permitirme el encuentro con su sombra
que hiere mi cuerpo con sus ruidos,
en medio de la noche.
Por eso cierro los ojos,
y con mis manos toco la tibia carne
de quien no huye de las garras de mis labios,
quien se inunda de susurros arrojados
y llena de cansancio a mi lado cae,
saliendo del fondo de mis ojos.
Otra mujer.
Definida, visible, palpable,
cierra las puertas que María dejó abiertas,
se mete en mí, atravesándome con su aliento,
mirándome partida en lágrimas,
no sintiendo miedo,
no pidiendo explicaciones.
Con ella,
sin María.
He calmado la sed con un vaso de mi prisa
líquido roto donde se encerraba una contra sí misma.
Contra sí misma…
Flotando…
en el fondo.
TONATIHU MERCADO México DF 1977, poeta, editor y performer
BLABLADA 9
Suelto
tus encantos
a ver si el viento me los devuelve
en lluvia
antes de la colecta
del trigo
ahora que me pronuncio
como Madre,
me vierto en ti
viertes de mí
aquella madrugada en que vine a parirme
pero suelto
bebiendo la leche de Andrómeda
gateando entre suelos y nieblas,
hijo que vuelve
suelto a la gravedad
en su forma de lluvia
para engrandecer mi fertilidad.
MENCIÓN ESPECIAL
LUIS ALFONSO ANGULO SEGURA, México 1989
vasto.siervo@gmail.com
ELLA, EL CUERPO
El Estado confiscó algunos de sus órganos
declarados materia de derecho
llamándolos reproductivos
fueron sometidos a fines de producción
habiendo ya sido producto de mercado
su cuerpo que se vendía
por piel y glándulas mamarias
en imágenes para rotular anuncios.
Gritan afuera
y levantan pancartas
como si estuviese en cuarentena
no la han dejado dormir
es hacer lo que ellos exigen
o arriesgarse a desangrarse
Oficiales de policía resguardan la puerta
por si tomase la decisión “incorrecta”
-las embarazadas son homicidas en potencia-
abogados besa crucifijos decoran las celdas
por si hiciera falta
por si fuera necesario
llenarlas con sus ciudadanas
hay sentencia de prisión oscura
para quienes no quisieron dar a luz.
Ayer tenían otros problemas
el derecho masculino de observarla lascivamente
el hostigamiento aprobado socialmente
la condición normalizada y naturalizada de ser víctima
de ser dejada
la indiferencia del poder judicial
y con ello, expuesta a la violencia pública y privada
blanco de violación
sin posibilidad de ser denunciada
como fórmula para poblar el país
de vástagos no deseados
o de reclusorios para aquellas que no soñaban ser madres.
Luego, un grupo de jueces la mancillaron públicamente
la fecundaron de restricciones
de maternidad obligada
el proceso fue televisado
mientras edecanes sin rostros sonreían
al dominio sobre su género.
Se articularon nuevos instrumentos
tecnologías para leyes huésped
para insertar las nuevas regulaciones
encarnadas en el útero y las trompas
el aparato jurídico invasivo
que ha inflamado todos los vientres femeninos.
Tiene miedo de su gobierno
de los creyentes del sexo y del género
del amor religioso que le impide elegir
de la legislación no secularizada
¿para qué quiere tener hijos en un país como este?
¿para que se los maten?
ella quiere dar vida
pero de otras formas
quiere dar vida
perpetuar la vida
mantener la vida
en lo que ya está vivo
y padece de la enfermedad del mundo.
Arraigada en su habitación
recluida e invadida en su cuerpo
enciende el televisor
las noticias la anuncian perseguida
le plantean limitadas opciones
amamantar los deseos de su patria
de la lógica e ideas ajenas
o morir en clínica clandestina
sobrevivir al trauma
y ser otra vez cautiva
en esta utopía
de igualdad y libertades
donde los hombres no paren
ni son perseguidos por abandonar
a quienes les llaman padres.
La libertad del cuerpo es poder ser cuerpo.
Ella quiere que su cuerpo sea sólo cuerpo, sólo suyo.

MIL POEMAS A “CESAR VALLEJO”


PRESENTACIÓN DEL LIBRO, EXPOSICIONES Y TERTULIAS

OFICIALIZADAS

DESDE EL 15 DE ABRIL 2012, TRUJILLO

18-19-20 CON CAPULÍ VALLEJO Y SU TIERRA
EN SANTIAGO DE CHUCO

LUGARES:

INICIO

*TRUJILLO, SANTIAGO DE CHUCO, LIMA, EL CUSCO, TACNA.

EN COORDINACIÓN PREPARANDO LOS PROGRAMAS
GESTOR CULTURAL LUIS SÁNCHEZ RIVAS
INSTITUTO DE ESTUDIOS VALLEJIANOS
ASOCIACIÓN EX ALUMNOS SANJUANISTAS
SIPEA PERÚ Y CAPULÍ
CASA DE LA LITERATURA PERUANA, LIMA

ASOCIACIÓN Q’ENTE EL CUSCO
ASOCIACIÓN PORTADA DEL SOL TACNA
TURISMO TRUJILLO
PERÚ

**************

*I. MUNICIPALIDAD DE EL QUISCO, ISLA NEGRA
SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE
POETAS DEL MUNDO
CENTRO CULTURAL CAMILO MORI
CASA DEL ARTE ISLA NEGRA

**************

*TRAS LAS HUELLAS DE VALLEJO
Exhibición del libro “Mil poemas a Vallejo”
Exposición fotográfica-poética

Lugar: Brigham Young University
Instituto de Estudios Vallejianos (filial-Utah)
3150 Joseph Fielding Smith Building

Mara L. García

***************

*Guatemala

Centro Histórico y Cultural
Augusto César Chupina y Rafael Mérida Curz.Lascano
http://www.elcentrohistorico.com/

Ciudad de Guatemala

****************

*Cuba

Instituto cubano del libro
Juanita Conejero

La Habana, Cuba

**************

*Miami, EEUU

ELILUC- GLOBATIUM
“LUZ DEL CORAZÓN”

************

*INSTITUTO DE CULTURA PERUANA EN MIAMI
Ricardo Calderón Gutierrez
Presidente del Instituto de Cultura Peruana
Miami-Florida

****************

Local de la Federación Nacional Vìctor Jara, en Estocolmo-Suecia.Con el auspicio del Taller Literario Víctor Jara.

Nelson Urra Silva

****************

*Feria del Libro, Artes y Afines de Berazategui, Provincia de Buenos Aires -LibrArte2012-

*************

PRESENTACIÓN DEL LIBRO, EXPOSICIONES Y TERTULIAS

OFICIALIZADAS

DESDE EL 15 DE ABRIL 2012, TRUJILLO

18-19-20 CON CAPULÍ VALLEJO Y SU TIERRA
EN SANTIAGO DE CHUCO

LUGARES:

INICIO

*TRUJILLO, SANTIAGO DE CHUCO, LIMA, EL CUSCO, TACNA.

EN COORDINACIÓN PREPARANDO LOS PROGRAMAS
GESTOR CULTURAL LUIS SÁNCHEZ RIVAS
INSTITUTO DE ESTUDIOS VALLEJIANOS
ASOCIACIÓN EX ALUMNOS SANJUANISTAS
SIPEA PERÚ Y CAPULÍ
CASA DE LA LITERATURA PERUANA, LIMA

ASOCIACIÓN Q’ENTE EL CUSCO
ASOCIACIÓN PORTADA DEL SOL TACNA
TURISMO TRUJILLO
PERÚ

**************

*I. MUNICIPALIDAD DE EL QUISCO, ISLA NEGRA
SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE
POETAS DEL MUNDO
CENTRO CULTURAL CAMILO MORI
CASA DEL ARTE ISLA NEGRA

**************

*TRAS LAS HUELLAS DE VALLEJO
Exhibición del libro “Mil poemas a Vallejo”
Exposición fotográfica-poética

Lugar: Brigham Young University
Instituto de Estudios Vallejianos (filial-Utah)
3150 Joseph Fielding Smith Building

Mara L. García

***************

*Guatemala

Centro Histórico y Cultural
Augusto César Chupina y Rafael Mérida Curz.Lascano
http://www.elcentrohistorico.com/

Ciudad de Guatemala

****************

*Cuba

Instituto cubano del libro
Juanita Conejero

La Habana, Cuba

**************

*Miami, EEUU

ELILUC- GLOBATIUM
“LUZ DEL CORAZÓN”

************

*INSTITUTO DE CULTURA PERUANA EN MIAMI
Ricardo Calderón Gutierrez
Presidente del Instituto de Cultura Peruana
Miami-Florida

****************

Local de la Federación Nacional Vìctor Jara, en Estocolmo-Suecia.Con el auspicio del Taller Literario Víctor Jara.

Nelson Urra Silva

****************

*Feria del Libro, Artes y Afines de Berazategui, Provincia de Buenos Aires -LibrArte2012-

*************


MISIÓN CUMPLIDA
1.400 PÁGINAS

MÁS DE 1.000 POEMAS A CÉSAR VALLEJO

NOMBRES Y PAÍSES

LA LISTA DE LOS PARTICIPANTES

Aarón Rueda, México
Abelardo Venegas, Chile
Abel Miralles, España
Abimael Torres Rojas, Perú
Abraham Mendez Vargas, Rep. Dominicana
Adelfo Zarazúa Camargo, Guatemala
Adolfo Ortiz Rodríguez, Ecuador
Ady Yagur, Argentina-Israel
Aída Roisman, Argentina
Alberto Luis Ponzo, Argentina
Alejandra Flores Bermúdez, Honduras
Alexis Castañeda, Cuba
Alex Miguel Castillo Ventura, Perú
Alicia Zavala Galván, EEUU
Alfred Asís, Isla Negra, Chile
Alfredo Ismael Lama, Argentina
Alfredo Ocampo Zamorano, Colombia
Alison Milagros Salas Berríos, El Cusco, Perú
Amanda Tomalino, Argentina.
Amelia Biart Alonso, Cuba
Amparo Climent, España.-
Ana Carla Martínez, Perú
Ana Cuadra Hernández, Suecia
Anahí Duzevich, Argentina
Ana María Galván Rocha, México
Ana María Goede, Chile
Ana María Hernáez, Argentina
Ana María Intili, Argentina-Perú
Ana María Milla, Perú
Ana María Rodríguez, Argentina
Ana Muela Sopeña, España
Ana Romeo Madero, Argentina
Andrés Kuo Robles, Perú
Andrés Mendivil Valencia, El Cusco, Perú
Ángel Conejeros Maldonado, Chile
Ángeles Garrido Garrido, España
Angélica Mora, USA
Antonio Acevedo, Colombia
Antonio Cisneros, Perú
Antonio Escobar Mendívez, Perú –
Antonio García Calizaya, Perú
Antonio García Castro, Perú
Antonio Oxte, México
Antonio Sánchez-Gil, España
Arnaldo Batista Torres, Cuba
Arturo Barreira, Suecia
Astrid Sofía Pedraza, Colombia
Aura Vega, Perú
Beatriz Teresa Bustos, Argentina
Belkys Sorbellini. Argentina
Bella Clara Ventura, Colombia-México
Benjamín Araujo Mondragón, México
Benjamín Robles Branizza, El Cusco, Perú
Bernardo Massoia, Argentina
Bilá Bernardes, Brasil
Blasco Bazán Vera, Perú
Boris Espinoza Ferrando, Argentina
Brenda Marques Pena, Brasil
Byron Picado Molina, Nicaragua
Camila Fernandez Buanton, El Cusco, Perú
Carlos Lopez Dzur, Puerto Rico
Carlos Egisto Antinori Ascoy, Perú
Carlos Fidel Borjas Días, Peru
Carlos Garrido Chalén, Perú
Carlos León Morillo, Perú
Carlos Llanos, Perú
Carlos Morales Rosales, El Salvador-Canadá
Carlos Pineda, México
Carlos Raúl Nordt Gonzalez, El Cusco, Perú
Carlos Segundo Quiroz Quintero, Colombia
Carlos Valenzuela Quintanar, México
César Alva Lescano, Perú
César Chupina, Guatemala
César Mejía Lozano, Perú
César Tellería Oliva, Argentina
Claudia Villafañe Correa, Argentina
Claudio Puma, Perú
Claudio Robles, Argentina
Clevane Pessoa, Brasil
Coralia Solano Chavarría, Costa Rica
Cyro Mascarenhas Rodrigues, Brasil
Dalit Escorcia M. Colombia
Daniel Calero, Ecuador
Daniel de Culla, España
Daniel Zavala Colque, Perú
Danitza Elfi Montalvo, Perú
Deth Haak, Natal, Brasil
Daniel Cullá, España
Danilo Sánchez Lihón, Perú
Darihanna Mesa Florentino, Rep. Dominicana
David Alejandro Urquiza, Cuba
David Antonio Sorbille, Argentina
Diego Alexander Ñahui, El Cusco, Perú
Delis Mayuris Gamboa, Cuba
Delma Perdomo, Uruguay
Dilercy Adler, Brasil
Dimitar Kostadinov, Bulgaria
Dina Amada Sánchez Baca, Perú
Dios Dado, Perú
Donato Apolín Gamarra, Perú
Dúo, Alfred Asís, Chile y Raúl Gálvez, Perú
Dúo, Alfred Asís, Chile y Nieves Merino, España
Dúo, Alfred Asís, Chile y Ricci Keun, Argentina
Dúo, Alfred Asís, Chile y Javier Delgado, Perú
Dúo, Alfred Asís, Chile y Rossibel Ipanaqué, Perú
Dúo, Alfred Asís, Chile y Lita Gámez, Perú
Dúo, Alfred Asís, Chile y Lilian Viacava, Uruguay
Dúo, Nieves Merino, España y María A. Roccato, Argentina
Dúo, Wanda Rabello y Grace Fares, Brasil
Dúo, Nieves Merino, España y Antonio Escobar, Perú
Dyrán Linares Rebasa, Trujillo, Perú
Edgar Delgado Vega, Perú
Edgardo Palacios, Argentina
Edmundo Herrera, Chile
Edwin Madrid, Ecuador
Edy Luz Orrego, Perú
Elda T. de Forcatto, Argentina
Eliana Marques, Brasil
Eliana Florez Pineda, Colombia
Eliane Accioly, Brasil
Elías Henríquez Alvarez. Chile
Elionit Condori Mamani, El Cusco, Perú
Elisabetta Errani Emaldi, Italia
Elizabeth Ramos Araya, Chile
Elmer Arana, Perú
Elsa Claro, Cuba
Elsa Solís Molina, España
Emilio Sánchez Lihón Mayorga, Perú
Emilse Zorzut, Argentina
Emma Gamboa García, Perú
Emna Codepi, Colombia
Encarnación de Armas Medina, Cuba
Enrique Vicuña Briones, Chile
Eric Cobas, Cuba
Eric Sarner, Francia
Ernestina Ramírez Escobar, México
Ernesto Kahan, Argentina-Israel
Ernesto R del Valle, Cuba, EUA
Fayrus Escalante, El Cusco, Perú
Feliciano Mejía, Lima, Perú
Felipe José Oliva Alicea, Cuba
Fernanda Giveli Santisteban Torres, El Cusco, Perú
Fernando Nieto Cadena, Ecuador
Fernando Villén, España
Fidel Alcántara Lévano, Perú
Fransiles Gallardo Plasencia, Perú
Gabriela Flores Ciprián, El Cusco, Perú
Gabriela Gonzales Menéndez, El Cusco, Perú
Gabriel Morón Cruz, El Cusco, Perú
Gaby Vallejo Canedo, Bolivia
Gianina Piccioni, Venezuela
Gladys Quiroz Carcher, Chile
Gloria Dávila Espinoza, Perú
Gloria Zepeda Vargas, Colombia
Graca Rezende, Brasil
Grace Fares, Brasil
Graciela Barbero, Argentina
Graciela Carroz, Argentina
Graziela Costa Fonseca, Brasil
Guillermo Segundo Chávez Chávez, Perú
Guiselle Navarro Delgado, Cuba
Héctor Luis Asencio Duque de Heredia, Cuba
Helenice María Reis Rocha, Brasil
Herberth Castro Infantas, Perú
Hilda Inés Pardo, Colombia
Inés Zeiss, Chile
Ingrid Creimer, Argentina
Ingrid Zetterberg de Espinoza, Perú
Isaac Soares de Souza, Brasil
Isabel Diez Serrano, España
Isabel Galván Rocha, México
Isaida Viart Dihígo, Cuba
Isel Bolaños, Chile
Ismael Santana Bastos, Brasil
Ivan Carrasco Akiyama, Bolivia
Ivonne Concha Alarcón, Chile
Jacqueline Troncoso Fierro, Chile
Jael Uribe, Rep. Dominicana
Jaime León Cuadra, Chile-Canadá
Javier Cotillo, Perú
Javier Delgado Benites, Perú
Javier Dicenzo, Argentina
Jesús Pérez Sánchez, Venezuela
Jesús Quintana Aguilarte, USA
Jesús Stapper, Colombia
João Victor F. Velloso, Brasil
Joaquin González Sospedra, España
Joel Bustos Tello, Ecuador
Johnny Barbieri, Perú
Jordi Víctor Hugo Sardá Paz. El Cusco, Perú
Jorge Azañedo Muñoz, Perú
Jorge Castañeda, Argentina
Jorge Córdova, Perú
Jorge Etcheverry, Otawa Canadá
Jorge Quintanar, México
Jorge Vaccarini, Argentina
José Acaci Rodriguez, Brasil
José Antonio Terán Cabero, Perú
José Carlos Astete Ortiz de Orue, Perú
José Cardona, EEUU
José Cruzado Gamboa, Perú
Josefina C. López, Venezuela
Josefina Ezpeleta, Cuba
José Hilton Rosa, Brasil
José Ivam Pinheiro, Brasil
José Jesús Rodríguez Acea, Cuba
José Luis Fariñas, Cuba
José Marden Nóchez Bonilla, El Salvador-Honduras
José Mañoso Flores, España
José Miguel Junco, España
José Pablo Quevedo, Perú, Alemania
José Ponce Vicencio, Bélgica
José Sánchez Hernández, Cuba
José Valle Valdés, Cuba
Juana García Abás, Cuba
Juan Antonio González, EEUU
Juan Carlos Arce Rojas, Perú
Juan Cerda Zuñiga, Chile
Juan Disante, Argentina
Juan Domingo Villavicencio, Chile
Juan Féliz Cortés Espinoza, Perú
Juan Francisco González, Cuba
Juan García Huatay, Perú
Juan Orozco, España
Juan Ruiz de Torres, España
Juanita Conejero, Cuba
Juergen Polinske, Alemania
Julio Alberto Albarracín, Argentina
Julio Carmona, Perú
Julio César Benavides Parra, Perú
Julio César Bridon dos Santos, Brasil
Julio Cuesta Martínez, Cuba
Juio Gilberto Muñiz Caparó, Perú
Julio Gutiérrez Samanez, Perú
Julio Piovesan, Brasil
Julio Solorzano, Perú
Justina Cabral, Argentina
KBGala, Angola
Keyla Rivas Aranibar, El Cusco, Perú
Lady Rojas Benavente, Perú-Canadá
Lasana Lukata, Brasil
Leonel Cano Luna, El Cusco, Perú
Leymen Pérez, Cuba
Lidia Alba Gaviña, Argentina
Lidia Leticia Risso, Argentina
Liliana Farah, Argentina
Lílian Viavaca, Uruguay
Lita Gámez, Luis Sánchez, Alfred Asís (Trío, Chile, Perú)
Lizneira Roncancio Arias, Colombia
Lucía Helena Pereira, Brasil
Lúcia Laborda, Brasil
Luciano dos Anjos, Brasil
Lucina Medina de Barry. Paraguay-Australia
Luciene Passos Pires, Brasil
Luisa Cristóbal, Colombia
Luis Alberto Ambroggio, EEUU, Argentina
Luis Felipe Garzona López, Guatemala
Luis Ferrero, Argentina
Luis Manuel Pérez Boitel, Cuba
Luis Rafael Figuera, Venezuela
Luis Saldías Roa, Chile
Luis Weinstein, Chile
Luz Vanessa Leiva Zapata, El Cusco, Perú
Maia de Melo Lopo, Portugal
Maidú Machado, Perú
Maiguálida Pérez González, Venezuela
Maite Sánchez Romero, España
Malvina Saldías Ubeda, Chile
Manuel Anibal Coronel, Perú
Manuel López Rodríguez, Perú
Mara L. García, Utah, USA
Mara Pérez Fernández, España
Marcela Predieri, Argentina
Marcela Vanmak, Israel
Marco Martos, Perú
Marcos David Silva Castañeda, México
Marga Mangione, Argentina
Margarita Aldanás, Cuba
Margarita Marta Yácamo, Argentina
Margarita Rosa Pedrozo, USA
María Ahumada Barraza, Chile
María Alejandra Jiménez, Venezuela
María Ángeles García Garrido, España
María Belen Muñoz, Ecuador
María Carranza Sandoval, Perú
María del Carmen Benítez, México
María del Carmen Perera, Cuba
María de los Angeles Roccato, Argentina
María del Mar Estrella, Argentina
María de Lourdes Barsallo Jaén, Panamá
Maria Eugenia Caseiro, Miami, EUA
María Eugenia García Benedicto, España
María Eugenia Mesa Olazával, Cuba
María Luisa Mayorga Sanchez, México
María Magdalena Gabetta, Argentina
María Marta Britos, Argentina
María Milagros Catacora Paredes, Perú
María Oreto Martínez Sanchis, España
Maria Teresa Casas Figueroa, Colombia
Marié Rojas Tamayo, Cuba
Marina Aoiz Monreal, España
Mariela Bernal Camps, Miami, USA
Marietta Cuesta Rodríguez, Ecuador
Mariluz González Hidalgo, España
Marisa Aragón Willner, Argentina
Marisa Trejo Sirvent, México
Mario Islasáinz, México
Mario Ozny Rosa, Brasil
Mario Z. Puglisi, México
Marlene Denis, España-Cuba
Marta Promo, Argentina
Maruja Tafur Nuñez, Perú
Mary Flor Ramírez, Venezuela
Masiel Mateos Trujillo, Cuba
Matilde Eljaen, Colombia
Matilde Peláez, República Dominicana-USA
Mercedes Dembo, Australia
Mery Larrinua, Miami, USA
Midsaly Fernández Pérez, Cuba
Miguel Ángel Muñoz, España
Miguel Reinoso Córdova, Perú
Milagros Hernández Chiliberti, Venezuela
Mirian Caloretti Castillo, Perú
Mirta Yáñez, Cuba
Myriam Teresa Mena, Argentina
Mois Benarroch, Israel
Monica Angulo-Mony, Colombia
Nadir Silveira Dias, Brasil
Nancy Graciela Nasr, Argentina
Nela Rio, Canadá
Nelly Paredes Copaja, Perú
Nelson Pimentel, Perú
Nelson Urra Silva, Chile-Suecia
Nieves Merino Guerra, España
Níger Madrigal, México
Nina, Chile
Nina Reis, Brasil
Ninfa Monasterios, Venezuela
Noni Benegas, España
Nora Gamarra Ramírez, Perú
Norberto Pannone, Argentina
Norma Barrientos, Argentina
Norma Díaz, EEUU
Norma Virtudes Urbina Cortés, Chile
Norton Contreras Robledo, Suecia, Chile
Olaya Mac-Clure, Chile
Olga Lucía Florio, Uruguay
Olga Rojas, Chile, Canadá
Olimpio Cotillo Caballero, Perú
Orietta Fúster Evora, Cuba
Orlando Addison J, Honduras
Oscar Ramírez, Perú
Oscar Rene Benítez, El Salvador
Oscar Rissoto, Argentina
Otaviano de Oliveira, Brasil
Palmir Butron Loayza, Perú
Pamela Janet Rodríguez, Perú 
Pancho Cabral, Argentina
Paola Castaño Sanint, Colombia
Paola Solange Huayllino Vargas, El Cusco, Perú
Patricia Araya, Chile
Patricia Benavente, Chile
Parix Cruzado Jiménez, Perú
Paul Ramírez, Perú
Paz Ortuzar Fuenzalida, Chile
Pedro Pégles, Cuba
Petroni Gutiérrez Rivera, Perú
Pilar Vélez, EEUU
Plácido Lorenzo Bruno, Argentina
Poeta Malume, Brasil
QUINOMATA, España
Rafael Mérida Cruz Lazcano, Guatemala
Rafael Orta Amaro, Cuba
Ramiro Guzmán, Uruguay
Ramiro Mendoza Sánchez, Perú
Ramiro Rodríguez, México
Ramón Noriega Torero, Perú
Raquel Rueda Bohórquez, Colombia
R. Ascensión Reyes-Elgueta, Chile
Raúl Chávez Alvarez, Perú
Raúl Gálvez Cuéllar, Perú
Regina Xavier, Brasil
René Aguilera Fierro, Bolivia
René Arturo Cruz Mayorga, El Salvador
Ricardo Arregui Gnatiuk, Argentina
Ricardo Calderón Gutierrez, Perú-EEUU
Ricardo Guadalupe, España
Ricci Keun, Argentina
Rigoberto Ipanaqué Galvez, Perú
Roberto J. Beltrán, Perú
Roberto Bianchi, Uruguay
Rodrigo Verdugo, Chile
Rolando Costa, El Salvador
Rolando López del Amo, Cuba
Ronald Bonilla, Costa Rica
Rony Oniel Salgado, Honduras
Rosa Chávez Alarcón, Chile
Rosa DeSouza, Brasil
Rosa María Fiocchetta, Argentina
Rosario G. Towns, México
Rosemarie Parra, Uruguay
Rosina Eduviges Hernández Vidal, Cuba
Rosse Marie Caballero, Bolivia
Rossibel Ipanaqué Madrid, Perú
Rudy Gómez Rivas, Guatemala
Ruth Noemí Huamán Suaña, El Cusco, Perú
Samuel Cavero Galimidi, Perú
Sandro Chiri, Perú
Santiago Risso, Perú
Sebensuí Álvarez Sánchez, España
Sergio Ferreira, Brasil
Shely Danae Cabrera Loayza, El Cusco, Perú
Silvia Manterola, Chile
Socorro Carranco, México
Sonia Nogueira, Brasil
Sor, Cecilia Codina Masachs, O.P. España
Stella Maris Sandoval, Argentina
Stella Maris Taboro, Argentina
Susana Vallejo, Colombia
Susy Morales Coz, Perú
Tania Castro González, Colegio Puqllasunchis, Cusco, Perú
Teodosio Olarte Espinoza, Perú
Teresa del Valle Drube Laumann, Argentina
Teresa Fornaris, Cuba
Teresa Improta Monnier, Brasil
Terezinka Pereira, Brasil
Tino Prieto Aguilar, España
Ulises Mora Ortiz, Chile.
Ulises Varsovia, Suiza
Urania Guerrero, México
Valeria Sovia Solis, El Cusco, Perú
Victoria Lecaros, El Cusco, Perú.
Viktoria Roitenburd, Ucrania.
Vilmaci Viana, Brasil.
Viviane Layseca, Venezuela
Vladimir Villalobos, México
Wálter Barrantes, Costa Rica
Walter Vidal Tarazona, Perú
Wendy María Cadix, Honduras
Wilfredo Lainez, Nicaragua
Ximena Gautier Greve, Chile-Francia
Yabel Guadarrama Rivera, México
Yamile Quiroz, Colombia
Yamili Falcon Sarkis, México
Yamil Nievas del Castillo, Argentina
Yanny Esmeralda Romero, México
Yolanda F. Rodríguez Toledo, Cuba
Yosie Crespo, Cuba
Wilfredo Torre Ortega, Perú
Wu Pinhua, China
Zhang Jianfen, China
Zhan Xiaohong, China


37 PAISES PARTICIPANTES

Alemania, Angola, Argentina, Australia, Bélgica, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, EEUU, El Salvador, España, Francia, Guatemala, Honduras, Israel, Italia, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Rusia, Suecia, Suiza, Ucrania, Uruguay, Venezuela.


http://www.alfredasis.cl/indexavallejo_nombres.htm

PROYECTO “MIL POEMAS A CÉSAR VALLEJOAuspiciaCasa del Arte de Isla Negra

*********************

Patrocinadores:

Esto no significa apoyo económico de ningua especie.

Ministerio de Cultura del Perú

Ministerio de Cultura de Chile

I. Municipalidad de El Quisco, Chile

Sociedad de Escritores de Chile

Instituto de Estudios Vallejianos de Trujillo, Perú

Asociación Internacional ONG Poetas del Mundo, Chile, Brasil

Asociación Ex Alumnos Sanjuanistas del Colegio San Juan,Trujillo, Perú

D- Cada Ciudadano, Filial La Libertad, Perú

Responsabilidad Social TODOS, La Libertad, Perú

Asociación Cultural Q’ENTE, El Cusco, Perú

Instituto cubano del libro, La Habana, Cuba

Sipea y Asociación Capulí, Perú

Instituto de Estudios Vallejianos (filial-Utah) Brigham Young University EEUU

Instituto de Cultura Peruana, Miami-Florida

CARTA INÉDITA DE GABRIELA MISTRAL | Tiempos Difíciles

Por Julio Gálvez Barraza 
Revista de Libros, viernes 14 de abril de 2006-Por primera vez se da a conocer una carta confidencial que la poeta y Premio Nobel envió en 1948 a Julián Huxley, intercediendo por su gran amigo Luis Enrique Délano.

En marzo del pasado año, en esta misma Revista, el profesor Luis Vargas Saavedra publicó un artículo sobre la correspondencia de Gabriela Mistral con Luis E. Délano. En él hace referencia a una carta enviada a Délano el 2 de septiembre de 1948, vía Ciro Alegría. “La correspondencia entre la poeta Nobel y L. E. Délano —señala Vargas Saavedra— demuestra que la cónsul de Chile en Santa Bárbara era una fiel admiradora de la grandeza poética de Neruda”.

Gabriela Mistral conoció bien a Délano, trabajaron juntos en Madrid, coincidieron en Estados Unidos, en México e Italia. Ella definió , mejor que nadie las nobles cualidades del escritor. “Un caballero de convivio literario de cuya boca aseada por natural y educación no salta el hálito hediondo de la maledicencia literaria, fiebre pútrida del gremio en razas latinas. Un sentido austero de su oficio de escritor que repugna la improvisación y que ve la profesión en su hecho exacto de temperamento y de técnica por dosis iguales. Un hombre sudamericano que al revés de los de nuestra casta se ha formado decididamente para convivencia humana y que limpiará de desorden y de suciedad a cualquier grupo…” («Recado sobre el mar y sobre un contador del mar», diario El Mercurio, 8 de septiembre de 1935).

Una desconocida carta enviada a Julián Huxley, cuya copia seguramente iba en el mismo sobre dirigido a Délano, enviada el señalado 2 de septiembre de 1948, vía Ciro Alegría, confirma el cariño y la preocupación que tenía Gabriela por don Luis Enrique y su familia.

Si contextualizamos la época en que fue escrita, veremos que en Chile eran los tiempos de la famosa Ley Maldita, días en que la prensa santiaguina encabezaba sus portadas con las novedades de la verdadera cacería emprendida en contra del senador Pablo Neruda y los dirigentes comunistas. Délano, como militante de ese partido y como cónsul de Chile en Nueva York, debía de poner sus barbas a remojar.

Gabriela era precavida con su correspondencia, sobre todo después del traspié con la publicación en Chile de aquella carta personal que le costó el puesto de cónsul en Madrid, el año 1935. Durante su desempeño en Santa Bárbara, no le escribía a Délano directamente al consulado, sino a través de Ciro Alegría, quien vivía en Yonkers, pueblo vecino a Nueva York, donde Délano recogía las cartas. Además, en el encabezamiento de la copia de la carta que dirigiera a Huxley, le advierte: “El original enviado directamente por vía aérea a Huxley. Esta carta es confidencial para Ud. también”.

La misiva, resguardada en su confidencialidad por muchos años en los archivos de Luis Enrique Délano, dice:

Respetado y querido Dr. Huxley:
Perdone Ud. mi abuso y hágame la gracia de unos momentos tan preciosos como los suyos.

Sé que el chileno Enrique Délano, colega y amigo mío, le ha escrito y pienso que yo le debo a Ud. una información acerca de él.

El Sr. Délano ingresó, por mí, en el servicio consular como Secretario en el Consulado de Chile en Madrid. El sirvió allí con una perfecta ética profesional. Aprecié su gran capacidad de trabajo, su inteligencia y práctica de tipo anglo-americano (Délano pertenece a la familia Roosevelt). Hay en él, además, cortesía y bondad humana.

Yo estaría feliz de saber que esta familia vive en ambiente euro

peo (la Sra. Délano es de sangre francesa); pero sobre todo, me daría gran tranquilidad el saber el golpe de violencia que ha caído sobre ellos no aleja a Délano de la vida intelectual ni hace crecer en un hogar con miseria a su hijo, que se crió bajo mis ojos. Porque esta familia vivió en mi casa y me siento ligada a los tres.

Si fuese posible que mi compatriota y colega en letras trabajase cerca de Ud., sus deseos y los míos estarían colmados y los intereses reales de la América del Sur serían servidos lealmente por uno de los mejores jóvenes nuestros.

Hágame la gracia de presentar mis respetos y mis afectos a Mrs. Huxley, y Ud., querido Maestro, reciba el saludo y los votos de una amiga muy devota que sigue su obra desde lejos.

Gabriela Mistral ………………

En el ensayo “Recuerdos dispersos de Gabriela Mistral”, publicado en la revista Araucaria de Chile (N° 8, Madrid, 1979), Délano recuerda la época y la preocupación de Gabriela: “Cuando se produjo la traición de González Videla, personaje a quien Gabriela había tenido como jefe en Brasil y por
quien sentía absoluto desprecio, Gabriela empezó generosamente a preocuparse de mi futuro, pues había motivos para prever que yo no duraría mucho en mi cargo… Me advirtió que me preparara, pues tarde o temprano me expulsarían, como ocurrió. Le escribió a Jaime Torres Bodet, entonces jefe de la Unesco, dándole referencias mías con vista a un trabajo…”. Délano escribió su ensayo sobre Gabriela casi treinta años después, en el exilio, sin poder echar mano a su voluminoso archivo. A este riguroso memorialista, la memoria esta vez le jugó una mala pasada. La carta en cuestión demuestra que no fue a Jaime Torres Bodet a quien escribió Gabriela, sino a Julián Huxley, quien fue el primer director general de la Unesco (1946-1948), sucediéndole en el cargo el mexicano Jaime Torres Bodet (1948-1952). El relevo se produjo ese mismo año de 1948, lo que nos hace suponer que Julián Huxley no tuvo tiempo para cumplir el deseo expresado por la poeta. Y como el mismo Luis Enrique señala, su despido del cargo no tardó en llegar. Meses antes de terminar el año, recibió un telegrama de sus superiores en el que lo conminan a que niegue su militancia política o renuncie a su cargo diplomático. Délano no renunció a su militancia. Su esposa y Poli, el hijo que se crió bajo los ojos de Gabriela y a quien no quería ver crecer en un hogar con miseria, viajaron a Chile. Luis Enrique Délano se trasladó a México, donde participó activamente en la organización del Congreso Mundial por la Paz.

Unos meses después, Délano viajó desde México D.F. a Xalapa para visitar a Gabriela Mistral y solicitar su adhesión al Congreso de la Paz que se celebraría en septiembre de 1949. Cuenta que estuvo con ella 24 horas de las cuales conversaron 20. Gabriela entregó su adhesión, que junto a la de Neruda y Claudio Arrau encarnaban el trío chileno más universal pronunciándose contra el peligro de la guerra.

Fuente De Información: http://www.letras.s5.com